domingo, 12 de outubro de 2014

CIBERCULTURA EN TIEMPOS DE ANALFABETISMO GLOBAL | Entrevista a José Ángel Leyva



Conozco desde hace diez años a Floriano Martins (Brasil, 1957), primero en la virtualidad y tiempo después en persona, en mutuos desplazamientos y complicidades entre México y Brasil. Supe de él porque su nombre pululaba en la Red como abejas en primavera. Sabía que existía porque amigos comunes me hablan de su apariencia y su infatigable dinamismo cibernético, además del empuje de Agulha en toda América Latina. Tiempo después lo vi desempeñarse con éxito en la gestoría cultural en acciones como la Bienal del libro de Ceará, en la elaboración de numerosas antologías literarias, entrevistas culturales, traducciones, investigaciones sobre fenómenos como el surrealismo y en torno a personajes del mundo intelectual y artístico, además de su trabajo editorial. Pero sobre todo, Martins circulaba y circula en Internet con sus poemas visuales y verbales. Su trayectoria como agente cultural está asentada de manera particular en sus proyectos Revista Agulha Hispânica y Editorial Banda Hispánica. Si no fuese porque lo conozco bien y nos une una amistad entrañable, seguiría cautivo de mis dudas iniciales, cuando me cuestioné, ¿no será Floriano Martins una invención de cibernautas brasileños, no será un virus electrónico o una marca registrada? Pero no, Floriano existe y se desempeña de manera global, solitaria, desde su casa en Fortaleza, en el Barrio de Aldeota. Esta conversación se hizo en chat, mirándonos las caras y escuchando nuestras voces, escribiendo. Comenzamos… [JAL]

JOSÉ ÁNGEL LEYVA Eres una persona formada en el Brasil de las máquinas Olivetti, en el ritmo de la tecla mecánica y la hoja en blanco. Eres lo que llamamos un migrante cibernético. ¿Cómo fue tu transición hacia la computación y el descubrimiento de Internet como herramientas de comunicación y creación?

FLORIANO MARTINS El mundo no ha pasado así de una era para otra, por efecto mágico. Todo sigue aún mezclado y de algún modo bien confuso. El encantamiento con los aparatos tecnológicos ha llevado a muchas equivocaciones. Internet no es una herramienta de creación. No se trata de una guitarra, un bolígrafo o una cámara fotográfica. Es una herramienta de transmisión de la creación, o sea, una herramienta de comunicación. Por supuesto, sorprende su inmediatez en una época casi agotada, justamente por la ansiedad de lo inmediato. Nuestras sociedades son movidas por efecto de marketing; son sociedades que sufren a diario la tempestad de las frases-efecto del mundo de la publicidad. Hacer que circule cultura por las venas de la Internet es un desafío permanente.

JAL En un país continental como Brasil es difícil tejer un sistema de comunicación individual con una comunidad tan vasta de poco más 200 millones de habitantes. Tú lo has hecho no sólo en tu país sino entre los países de habla hispana y portuguesa desde tu estudio y con el empeño de una araña que amplía su red de contactos estratégicos. ¿Qué ha representado el proyecto Agulha/Banda Hispánica? ¿Qué sorpresas has tenido en tus expectativas de comunicación y culturales?

FM El milagro está en la locura. El primer plano fue la creación de lo que llamas red de contactos estratégicos. Hoy contamos con 150 mil direcciones electrónicas vigentes, confirmadas, un número en permanente actualización. En los primeros diez años trabajaba conmigo en la coedición de Agulha –Revista de Cultura-- el poeta Claudio Willer. Esta revista cerró sus actividades editoriales el año pasado. Creí necesario concentrar mi trabajo en dos bases concretas, las culturas de lenguas española y portuguesa. Así que desde enero de 2010 traté de crear el Proyecto Editorial Banda Hispánica y el Proyecto Editorial Banda Lusófona. Son dos espacios de difusión de la poesía de más de 20 países en el mundo. Además, el Proyecto Editorial Banda Hispánica incluye la revista Agulha Hispânica y una colección de libros virtuales, Colección de Arena. Trabajamos para abrir y ampliar los puentes de contacto entre todas esas culturas. Es indispensable la presencia de contactos en varios sitios, en grados distintos. Los más cercanos a nosotros, en términos de complicidad, son las revistas La Otra (www.laotrarevista.com, México –una relación que existe desde sus primeros momentos, cuando todavía se publicaba la revista Alforja), Matérika (www.materika.org, Costa Rica), TriploV (http://revista.triplov.com, Portugal) y ahora más recientemente la brasileña Via Política (www.viapolitica.com.br/principal.php). Pero a través de estas mismas publicaciones, así como de otras, tenemos actuación en el mundo impreso, en proyectos editoriales que tratan también de la publicación de libros, entre ellos la revista Blanco Móvil (www.blancomovil.com, México) y las Ediciones Nephelibata (http://edicoesnephelibata.blogspot.com/, Brasil). En nuestro caso, el mundo posible está definido por la presencia constante del Jornal de Poesia (www.jornaldepoesia.jor.br), donde estamos anclados. El acceso a los dos proyectos es: www.jornaldepoesia.jor.br/bhportal.html y www.jornaldepoesia.jor.br/blportal.htm. Además contamos también con una página en Facebook: www.facebook.com/home.php?#!/pages/Floriano-Martins/126010980763188?ref=mf, que permite una más amplia circulación. Creo que sólo con mencionar la existencia concreta de esos puentes de comunicación ya estamos hablando de expectativas atendidas, de la riqueza de un proyecto que avanza y avanza y avanza.

JAL También está el Portal brasileño Cronopios, que señala una movilización de más de 2 millones de páginas ¿Cuál es la relación o relaciones directas entre la realidad virtual, el soporte electrónico en el que trabajas, y la realidad real que vives cotidianamente? ¿Qué cambios adviertes ha sufrido tu persona en la toma de decisiones y en la manera de sentir y definir el mundo global y el local?

FM Es increíble esa facilidad para hablar de Internet como si fuera un ser vivo. Imaginemos los cambios favorables a cualquier actividad humana cuando uno alcanza nuevas herramientas, más modernas y con nuevas capacidades exploratorias. Por supuesto que es una maravilla manejar un coche automático. Pero detrás de la máquina estará siempre el hombre y el cambio verdadero está definido por su actuación. Es indiscutible que las relaciones de trabajo ganan en su relación con el tiempo y espacio en que se mueven, es una obviedad. Por otro lado, no veo la importancia de buscar comparaciones entre las dos cosas.

JAL Hay una lucha entre ese mundo virtual, de lectores y conversadores, navegantes, comunicadores, exploradores y la realidad de nuestros países, el analfabetismo total y funcional. Hay grandes sectores de la población que están al margen de este avance tecnológico y este espacio que habitamos los cibernautas porque aún no arriban a la lecto-escritura: sociedades ágrafas en su mayor parte. ¿Cómo vislumbras esta contradicción, estas dos velocidades educativas en el contexto de nuestros países latinoamericanos?

FM La gente que vive o está al margen de la realidad no tiene que ver propiamente con las herramientas, sino con la violencia con que tratamos de estructurar nuestras sociedades. Siempre hubo analfabetismo total y funcional, con o sin Internet. La velocidad con que circulan las informaciones es un espejismo: nos hace creer que las cosas están peores. Tampoco mejores. Vivimos en una parálisis capaz de enloquecernos sólo de pensarla. Son de una barbarie total las formas como nuestras sociedades tratan temas básicos como educación, salud, habitación y la asistencia social en sus patrones más elementales. Lo peor de todo eso es que siempre que uno habla de los errores de nuestras sociedades apunta todos los dedos hacia los gobernantes. Es preciso entender que un intelectual o un artista, al formar parte de un gobierno, sea como secretario de cultura o como presidente de una biblioteca nacional, es parte del juego. No veo entonces una contradicción con lo que sugiere la pregunta. A juzgar por el casi inexistente porcentaje de compromiso de la clase intelectual, además de los visibles negocios generados en nombre de la caída de calidad en el arte, sometido a los caprichos de la llamada cultura de masas, yo diría que los más cultos son los verdaderos incultos. Son los verdaderos criminales.

JAL ¿Crees que el ciberespacio fomente o provoque una nueva sensibilidad, un nuevo diálogo, una nueva lecto-escritura?

FM Como un nuevo bolígrafo o una nueva guitarra…

JAL ¿Qué es lo mejor y lo peor que vives en ese nuevo hábitat cultural llamado Internet?

FM No considero lo peor en ningún sentido. Toda la basura que circula en Internet, por ejemplo, es la basura humana, no tiene que ver propiamente con la herramienta. El hombre es el principio y fin de todas las cosas, el rey absoluto de la gracia y desgracia en la tierra.

JAL Dices que Internet moviliza un mundo de basura informativa y cultural. Si algo produce esta sociedad de consumo son desechos. Creíamos haber ganado tiempo con las herramientas electrónicas pero ahora nos enfrascamos al dilema de la confusión y la discriminación informativa, la ciberbasura. ¿Cuál es tu experiencia en este aspecto, entre tu tiempo y tus resultados creativos?

FM Lo que pasa es que no cambiamos de hombre –ni de hambre, si pensamos en nuestra hambre milenaria de poder--. Detrás de las máquinas está el mismo hombre. El escenario sigue con su raíz en la educación. La cultura es un reflejo de la sociedad. La educación funciona como su casa motriz, la fuente de cambios. Pero la educación no implica sólo conocimientos, también incluye despertar y estimular la sensibilidad, la generosidad, la complicidad, el sueño, en fin, tratar de ubicar al hombre en su sitio terrenal, social, cósmico. Sucede que no llegamos a buen término ni siquiera en la educación, como mero instrumento de transmisión de conocimiento. La basura que circula en Internet tiene por lo menos tres fuentes principales. La primera es la violencia de los virus, la estupidez criminal de gente que simplemente desea el mal del otro. La segunda es la tempestad de anuncios, la vorágine de la publicidad. La tercera es esa mezcla de inocencia y vanidad que hace que la gente sienta la necesidad de presentarse, de mostrarse, de exhibirse, ya sea mostrando un texto, una obra de arte, sus fotos familiares, sus confesiones, sus puntos de vista sobre una infinidad de temas, etc. Pero todo es parte del mismo circo, además, reflejo exacto de nuestro tiempo.

JAL Es cierto, la tecnología no hace mejores personas. Solemos pensar que gracias a estas nuevas herramientas de comunicación e información se democratizan las sociedades, pero ¿quién nos salva de ese Mundo Feliz descrito por Aldous Huxley o del 1984, del Gran Hermano, de Orwell? Poco a poco, el mercado también muda sus barreras de peaje para imponerlas a los navegantes de la Red. ¿Has reflexionado sobre la gratuidad de tu labor y la imposibilidad de llevarla a cabo cuando cada acción tenga un costo y una acción legal para el cibernauta? Que de hecho ya las tiene.

FM Nosotros tenemos dos áreas de actuación en que cobramos algo. La colección de libros virtuales y la realización de documentales. Es verdad que el Gran Hermano en este caso se llama el Gran Mercado. Pero siempre regresamos al punto de partida, al nido de la parálisis humana. El problema no está en el mercado, sino en su práctica en proporciones deshumanas. Por supuesto que es plenamente posible ofertar servicios artísticos y culturales de buena calidad por Internet, de manera contractual, o sea, como un trabajo igual a lo que se realiza en otros ambientes de comunicación. Desde ya pensamos que para el proyecto cultural que realizamos lo mejor sería convertirlo en una fundación. Ya veremos.

JAL Por último ¿puedes imaginar, y cómo, tu vida profesional e intelectual sin estas herramientas de la cibercultura?

FM Por supuesto que no. Es una prueba de que algo en el hombre puede cambiar, ¿no? (risas) Pero sabemos muy bien que, en general, los artistas e intelectuales no se acercan mucho a Internet y todavía menos en el sentido como nos aproximamos quienes realizamos el trabajo que aquí estamos tratando. Es lo mismo, por ejemplo, con las revistas impresas. Hay dos o tres poetas que se interesan en crear revistas para divulgar la poesía, y millares de poetas que desean simplemente publicar sus poemas.

[2010]

[Entrevista concedida a José Ángel Leyva, originalmente publicada na revista UIC. Foro Multidisciplinario de la Universidad Intercontinental # 18. México, octubre de 2010. Integra o livro O hábito do abismo (Entrevistas com Floriano Martins), de Márcio Simões (ARC Edições: Fortaleza, 2013).]





ÀS VOLTAS COM O LIVRO-OBJETO E SUAS SOMBRAS | Entrevista a Madeline Millán



Esta larga introducción o historia puede saltarla el lector, las entrevistas son un modo de conocer a alguien a quien deseamos mirar de más cerca, en otra dimensión más humana. Con esto en mente, les cuento cómo es un poeta que se le va develando a otro poeta por caminos de la poesía y de la amistad. Nos conocimos en el sur de España, muy concretamente durante el Otoño Cultural Iberoamericano de Huelva. Decir conocernos es mucho. En una esquina de una larga mesa regada de poetas de México, Puerto Rico, República Dominicana, El Salvador, Colombia, Argentina, Brasil y otros países, cenan los poetas y editores Uberto Stabile, Ángel Leyva, Floriano Martins y Eduardo Mosches (con quien compartí más, al otro lado de la mesa). Yo sé que están allí pero en aquel final también estaba finis terrae. No fue sino en un bus camino a la casa en Moguer donde había vivido el poeta Juan Ramón Jiménez, que intercambiamos unas palabritas. El poeta Ángel Leyva, a quien conocí por haber publicado en Alforja hace más de 10 años y luego habernos visto brevemente en un evento de libros y poesía en el Zócalo, nos presenta. Estos son los antecedentes de este breve encuentro. No dijimos mucho, apenas habremos tímidamente sonreído desde nuestros asientos vecinos. Se acabó allí el diálogo, no dijimos más. Regreso a Nueva York y FM, si no me equivoco, a Brasil. Días después, me llega un correo de FM y le comento que su revista Agulha ya no me llega por este medio. Entonces, iniciamos conversaciones salpicadas de descubrimientos maravillosos. El poeta y editor comienza a enviarme fotografías y canciones. Nuestro intercambio cibernético inicia con FM en medio de un proyecto poético-fotográfico del Sr. Seriotis, nombre que le pusimos a uno de sus personajes, pues mi primera impresión de él fue, según le confesé más tarde, que era muy serio. Y tal seriedad no hacía sino preludiar la complicidad de nuestra risa. Cómo me hace reír FM, llena mis días de sorpresas que no terminan de sucederse. La última, un “malentendido” que a mí me da por reír de lo lindo. Le había estado contando sobre un maravilloso enamoramiento que estaba ocurriéndome después octubre (fecha cuando nos conocemos). Le digo, “te cuento el milagro pero no el santo”. Pasan nueve meses y un día le anuncio que ese amor cibernético a la distancia parecía entrar a otra dimensión. El sueño de luz que iba a parir, tenía que soñarlo sola para entrar a un nuevo estado de conciencia. Entonces FM me responde, “No te enojes, pero hasta ahora había pensando que hablabas de mí”. El Sr. Seriotis, el de las continuas sorpresas que pensaba que iba a enojarme, me hizo reír con ganas una vez más, aligerando el peso de ese momento difícil; tirándole el ancla a su amiga enamorada y llenando las horas con sus renovadas y necesarias alegrías. Porque el humor de FM es tan ilimitado como sus ideas. Pero, lo más importante, no termino de descubrirlo. Esta entrevista surge a mi regreso del Encuentro Internacional de Poetas en Zamora, México, que realiza exitosamente Roberto Reséndiz en junio. Durante mi estancia tuve la suerte de escuchar a poetas que hacían con la poesía todo lo que la imaginación les permitiera. Movida por la curiosidad y el deseo de saber más, entrevisté a dos poetas mexicanos (a la poeta y editora Mónica González y a Mario Dux Castel). Ellos me obsequiaron con libros-objetos. Me interesó explorar un tema por el que ya venía intrigada a partir del frasco de poesía, Dosis, de la poeta puertorriqueña Mayda Colón. Dentro del pomo aparecen unos poemas que se abren al lector de forma no convencional. En uno de los correos de Floriano me dice que le interesa apasionadamente el asunto. Y yo comienzo una pregunta y otra y otra. Sí. La entrevista que ahora van a leer. [MM]

MADELINE MILLÁN Floriano, cuéntanos de todos tus mundos posibles. Si puedes resume y termina en la próxima pregunta.

FLORIANO MARTINS El mundo posible es el mundo de la supervivencia. Mis mundos son todos imposibles. ¿Cómo hago para terminar eso en la próxima pregunta?

MM (ese tipo de preguntas o comentarios como el anterior son los que recibo continuamente de FM y me hacen sonreír, pasarla bien) Sigamos. ¿Cómo se define la plástica y la poesía? ¿Cómo la defines tú desde tu experiencia creativa? Supongo que las definiciones van a sufrir cambios, como si la frontera de las definiciones para un poeta fuera un protocolo que va a cruzarse ilegalmente. ¿Haces eso?

FM La creación artística habita el territorio de la indefinición, así que no cabe en el sentido taxidermista que mueve el mundo de las definiciones. Yo tengo cruzado las fronteras visibles con naturalidad, gracias a la fuerza de mis escritos. No importa que trabaje con una computadora, una cámara fotográfica, pinceles, grabadoras u otros instrumentos. Pero en la creación lo que cuenta son las fronteras invisibles.

MM Según lo que me respondas te preguntaré la próxima pregunta o te comento a manera de diálogo. No estamos frente a frente, por lo cual, imitamos la conversa con necesarias pausas.

FM Bueno, entonces imitemos ahora el sonido de una máquina que repite incesante que no es hombre, no es hombre, no es hombre, por más que lo desee.

MM ¿Por qué no se es hombre por más que se desee?

FM Es todo un dilema de la criatura que busca su identidad frente la fascinación de ser el creador. Hablamos con espantosa facilidad en inteligencia artificial y nos olvidamos que una canción es una creación, así como un robot, y los dos, cada uno a su modo, ganan vida propia. ¿Y cómo saber si quieren regresar a la matriz, back to the egg, si quieren ser dios? Es una trampa, o sea, ese es un dilema siempre del creador, jamás de la criatura.

MM ¿Si es lo invisible lo que tenemos, cómo hace el artista para que pueda verse, leerse, oírse? Digamos, cuando existe la necesidad de comunicar.

FM Yo creo que la comunicación en arte es este puente que conecta los dos mundos, visible e invisible. El lector de mis poemas es invisible para mí, pero yo soy visible para él, de alguna manera, a través del poema. Pero sin buscarlo, sin desearlo. No estoy seguro de que sea esta la fuente de la creación, eso que llamas de necesidad de comunicar. Yo creo más en una necesidad de comunicarse, o mejor, de uno descubrirse a sí mismo.

MM (He reflexionado en otras ocasiones sobre este asunto de la comunicación, no me explico cómo la usé de esta manera. Lo que demuestra que, tal como el asunto de la inspiración del que se nos pregunta todavía, siempre está ahí el dilema de “explicar” lo que hacemos, el cómo, etc.)

Háblame, en relación a la pregunta anterior, sobre la historia de tu trabajo de poeta. Es larga, intensa, heterogénea, pero algo podrás contar.

FM Yo no sé si propiamente larga, pero sí es intensa. La locura que era recibir todas las informaciones desde la infancia, con la música distinta que escuchaban mis papás, con la llegada de la televisión, el cine mudo, los cómics, las fotonovelas, los libros desordenados de temas múltiples de la biblioteca de mi padre, todo eso no me dejaba tiempo para pensar en separar el mundo en géneros, yo quería todas las cosas juntas, allí, al mismo tiempo. Bueno, entonces la primera manifestación fue eso de cortar figuras con tijeras y también la cosa típica de copistas, yo reproducía en guache y cartón las portadas de algunas novelas. Después nos juntamos en dos o tres chicos en la calle y montamos un espectáculo de música en el patio de mi casa, palco y platea improvisados, y presentábamos imitaciones de canciones brasileñas y extranjeras. Todo eso era la vibración espontánea con que el arte me tocaba. Después pasé a escribir cuentos, casi todos eróticos, hasta donde los recuerdo, en parte porque estaba enloquecido con la lectura de un libro en particular, los 12o días de Sodoma, del Marqués de Sade. Aunque antes otros libros tuvieron su importancia, este fue el libro que me llevado a escribir.

MM Haces fotografía, creo que pintura, música etc. ¿Cómo se mueve el poeta si tu poesía se mueve contigo en esos otros formatos? ¿Lee tu lector cosas parecidas en muchas de tus fotografías? ¿Existen puntos de contacto, convergencia, obsesiones?

FM Sí, la poesía está en todo. Ahora demos un salto porque todo eso lo recupero como expresión artística mucho tiempo después. Es verdad que desde el primero libro había un cuidado con el diseño gráfico, eso de invitar a un artista, un fotógrafo para que creara cosas a partir de los poemas, y también el hecho de que llegué a tocar (por suerte no ha demorado a visitarme la conciencia de que era un músico malísimo), la convivencia con gente de teatro y música, el trabajo con música en teatro, pero en esa época ya me había tocado el poema, así como el deseo de componer letras de canción popular. De todo eso ha quedado el poema, por un largo tiempo, escribía y escribía, sin parar. Y leía, pero manteniendo la diversidad en la lectura: novelas, poemas, ensayos, cómics, un poco de todo, incluso cosas no literarias. Siempre hubo esa vorágine de traer de todo para dentro, la mirada obsesiva por descubrir varios mundos al mismo tiempo. Y luego llega el gusto por la cosa crítica (ensayos, entrevistas, artículos para el periodismo cultural) y la traducción.

MM Estuve recibiendo, prácticamente desde el inicio de nuestras charlas cibernéticas, muchos de tus poemas y fotografías, por separado, pero también fotografías con poemas. Llevaban títulos con nombres de mujeres. ¿Es un libro con tus fotos y con poemas? ¿Cuál es la historia detrás de esos textos con fotos?

FM Antes de las fotografías los collages. El trabajo con las tijeras, haber conocido al surrealismo y las naturalezas muertas. Luego el deseo de trabajar solamente con cosas mías, así que pasé a fotografiar las imágenes que después utilizaría en los cortes, primeramente con tijeras, pero en seguida en la computadora. Pero ahora la técnica de corte ya no me seduce, la relación amorosa más intensa pasa a ser con las sobre-posiciones, buscando los espacios invisibles entre dos o tres imágenes, así como desvelando los puntos en común entre la figura y el paisaje. El poema, la imagen poética, sale a buscar otros modos de manifestarse y encuentra la fotografía como este segundo plan de realización. La fotografía como una extensión del poema. Cuando están juntos pueden ser percibidos como complementos uno del otro, pero cuando actúan solos son perfectamente independientes. Las primeras experiencias fueron en palco, la lectura de poemas acompañada de la proyección de las imágenes que luego ganaron movimiento a través del montaje de videos que tratan de incorporar también la música. Los videos son montados a partir de la construcción de maquetas utilizando las fotografías impresas en varias dimensiones y objetos. Posteriormente gana cuerpo la idea de un libro que pudiera ser el sitio de encuentro de eses lenguajes todos. Detalles de producción no lo permitió la realización de la idea original, así que sale el libro, pero solo con poemas y fotografías. No es una pérdida, para nada, porque planeamos el libro dentro de este nuevo espíritu, solamente un maridaje entre dos lenguajes. Ya el mundo de las mujeres, mejor, del femenino, de la sensibilidad, la pasión, y sus tormentos, dolores, violencias, los amores imposibles, todo eso es más antiguo y ya había tratado del tema en otros libros, muy especialmente en uno que se llama Estudios de piel (2004), libro en que mezclo varios lenguajes (poema, prosa poética, narrativa, crónica policial etc.) y que está relleno de personajes femeninos. Ahora en el caso de la fotografía tiene que ver particularmente con esa relación entre paisajismo y figurativismo que busco fusionar en algo propio, así que el cuerpo femenino encuentra abrigo en el mismo sitio que los ambientes naturales (montes, volcanes, árboles, cielos, lagos, todo) y juntos apuntan en la dirección de otra imagen.

MM Llegamos a la parte central que origina esta entrevista: El libro-objeto. ¿Qué historia, en general, nos puedes narrar? ¿Quiénes te anteceden o qué te sirve para hacer un libro-objeto? Tal vez quieras ampliar más sobre la respuesta anterior o decirnos si tiene algún proyecto similar.

FM Fines de los años 70, siglo pasado, he hecho un librito de poemas con la presencia de un artista plástico y sus trabajos en tinta china. La edición de este librito fue artesanal en el formato de hojas sueltas en un sobre (A4) que tenía en la portada una viñeta de otro artista. Esa condición artesanal era su disfraz de libro-objeto (risas). Pero lo más importante siempre me pareció la idea de buscar el otro, un cómplice, una pareja, sea en la creación en sí o en su producción. Años después miro los destrozos de una iglesia y pienso que sería el escenario perfecto para la escritura de un libro. Invito un fotógrafo amigo y por allí pasamos algunas mañanas sacando fotos y anotando imágenes. El libro, ahora impreso como un libro común, tenía cierta rusticidad en su design, buscando equivalencia con el ambiente plástico y poético del contenido. Ya en 2004 conozco a un escultor en Costa Rica cuyo trabajo está hecho con los horcones de una vieja iglesia en su país. Di inmediato me quedé apasionado por los personajes que desentrañaba de la madera y lo invité a hacer un libro conmigo. El resultado – ahora en mejores condiciones editoriales – tenía la misma raíz, o sea, el diálogo entre creadores y la producción de un objeto de arte, la concepción del libro como un objeto de arte. Pero que no se alejará del entendimiento del libro como un objeto de lectura. No estaba buscando un obstáculo a la lectura o convirtiendo al libro en escultura. Sigo creyendo en esa mesa de encuentros, en que los soportes son reflejos del tipo de diálogo que uno mantiene con el otro, una consecuencia del diálogo. Ahora mismo busco llevar a palco lenguajes con que trabajo: poemas, letras de canciones, fotografías, objetos, videos y escenario, todo eso naturalmente con la presencia de músicos, arregladores, bailarines y una cantora, desde ya pensando en la edición de todo en un libro/cd/dvd/catálogo que de alguna manera se pueda mirar como un libro-objeto, sí, pero sin perjuicio del desfrute corriente de sus lenguajes. Como puedes notar, tengo otra lectura del tema, por la suma de lenguaje tal vez. Es como lo que hace, por ejemplo, Peter Greenaway en una película como The pillow book, en que arte y vida se mezclan en una relación intertextual intrigante.

MM Hemos estado hablando precisamente de ese proyecto que tendrá libro/cd/dvd/catálogo, y tenemos la intención de robar un banco, tema aparte que, mientras tanto, estamos practicando a través de esta entrevista. Dime, qué propuesta podemos adelantar en el tiempo a través de esta entrevista y que podrimos enviar a amigos y futuros mecenas. Abrirnos a un cooperativismo como el que se hacen entre diversas editoriales. Imagina que vas a describir las partes de ese proyecto respondiendo a qué, cómo, quiénes, cuándo. Espero de ese modo, con la idea del libro-objeto, probar que en verdad quien piensa fuera del libro tradicional está pensando en el presente y en el futuro de lectores curiosos. Como dijeron dos de los entrevistados, el libro-objeto, para ellos surge de la necesidad de conquistar audiencias jóvenes que asocian la lectura con algo aburrido (Dux) y comienza con los supuestos mandamientos escritos en una piedra. Es un gancho para ellos, en parte, teniendo claro que el libro-objeto también es un diálogo abierto, en continua búsqueda y movimiento. Entonces, cuenta.

FM Yo pienso que no puede haber nada más aburrido que salir a conquistar audiencias. No creo en la lectura como algo agotado. Lo que pasa es que escritores y mercado editorial llenaran el mundo de mala literatura. El lector está como perdido en medio a ese basural sin fin. Y lo digo exactamente como lector, y lector apasionado, que no comprende otra manera de serlo. Y que además no cree propiamente en lectura, sino en relectura. Lo que hago en esa suma de géneros y áreas de creación tiene que ver únicamente con mi hambre estética. Me preguntas sobre los proyectos en curso y son dos: por las Ediciones Andrómeda, de Costa Rica, está por salir un libro que se llama La efigie sospechosa, que reúne poemas y fotografías. Es un librito mágico que tiene la traducción de Marta Spagnuolo (Argentina), un prefacio de David Cortés Cabán (Puerto Rico) y al final el mismo editor, Alfonso Peña (Costa Rica) me hace una entrevista. Me encanta la idea de proporcionar un encuentro, en un mismo libro, de todos ellos, amigos en la vida y en el arte. El otro proyecto, sí, este necesita de un mecenas, es la grabación de un disco reuniendo los compositores con quien he trabajado como autor de letras de canciones. El disco debe incluir también un catálogo con un ensayo fotográfico. La idea es un poco más amplia porque al disco debe sumarse la producción de un show con músicos, videos y la creación de un escenario a partir de mis fotos y objetos. El proyecto se llama Amores visibles invisibles, y tiene que ver con esa relación entre luces y sombras que es el sello sagrado del amor. No creo en el arte como un gancho, sino como un pescado. No es la oportunidad, sino el alimento.

[2010]

[Entrevista concedida a Madeline Millán. Originalmente publicada em Agulha Hispânica # 5 – Fortaleza-CE, Brasil – setembro de 2010. Integra o livro O hábito do abismo (Entrevistas com Floriano Martins), de Márcio Simões (ARC Edições: Fortaleza, 2013).]





TODAS AS COISAS À MINHA VOLTA A PARTIR DE UMA PERSPECTIVA DA POESIA | Entrevista a Adlin Prieto



Floriano Martins (Fortaleza, 1957) es un hombre que no necesita presentación. Su pasión por la literatura hispanoamericana, especialmente por la poesía, ha rebasado las fronteras genéricas, geográficas, lingüísticas y temporales. Poeta, ensayista, traductor, editor, agente cultural, crítico e historiador de la literatura contemporánea es autor de los libros: Escritura Conquistada (Diálogos con poetas latinoamericanos, 1998) y El inicio de la búsqueda (El surrealismo en la poesía de América Latina, 2001) por nombrar sólo algunos. Entre sus libros de poesía sobresalen: Alma en llamas (Brasil, 1998), Cenizas del sol (Costa Rica, 2001), Estudios de piel (Brasil, 2004) y Tres estudios para un amor loco (México, 2006). En la actualidad dirige, junto a Claudio Willer, la revista Agulha (www.revista.agulha.nom.br), publicación de circulación virtual que este año recibió el Premio Antônio Bento de la ABCA –Asociación Brasileña de Críticos de Arte– como mejor vehículo de comunicación cultural del país, y es coordinador del proyecto Banda Hispánica, del Jornal de Poesia (www.jornaldepoesia.jor.br/bhportal.htm). Dentro de su importante labor de difusor de la literatura, coordina la próxima Bienal Internacional del Libro de Ceará que se realizará en noviembre de 2008. [AP]

ADLIN PRIETO A pesar de ser un hombre tan polifacético, el oficio de poeta priva en usted por sobre los otros. ¿Por qué?

FLORIANO MARTINS Quando digo que sou essencialmente poeta evidente que isto não me restringe à criação de poemas. Significa dizer que lido com todas as coisas à minha volta a partir de uma perspectiva da poesia. Significa dizer que pragmatismo ou lucidez organizativa são aspectos que não seriam possíveis em mim se antes não houvesse um sentido poético avançando firme. Desta forma, o trabalho como produtor, pesquisador, ensaísta, tradutor e editor persiste de forma complementar ao poeta que sou, e não como uma atividade à parte ou de caráter mais decisivo em minha vida.

AP Su obra poética está signada por la “tradición” barroca y surrealista, es decir, por un espíritu de libertad, por la experimentación formal, por el exceso (en el mejor sentido del término), por una apuesta y un compromiso por/con la creación. ¿Cómo se relaciona esto con sus otros roles?

FM Eu sinceramente não creio que o espectro possa definir-se somente no âmbito do barroco e do surrealismo. Há uma variedade de referenciais identificáveis por mim e há também a parte inconsciente que fala independente do que pensemos a respeito. Há também as referências não-literárias, que eu diria são ainda mais fortes em minha poesia. Todo aquele mundo espectral que salta das gravuras de um William Blake ou das síncopes dos concertos de Keith Jarrett. Este ir e vir no tempo, referências pan-temporais. Estruturas cênicas. Uma paixão especial pelo enredo (narrativa, teatro, cinema, comics), pela trama. Todos estes são aspectos essenciais para a minha poesia. As demais atividades em que estou envolvido são como os diversos pontos necessários para se fiar uma teia existencial. Minha relação com todos estes pontos está na raiz do Abraxas com que habitualmente me despeço dos amigos: um sinal de integridade em tudo o que faço.

AP ¿Sus reflexiones sobre la dimensión política del arte responden a la relación de intimidad que el surrealismo proponía entre vida y obra, al humanismo poético?

FM Ah o humanismo poético de que falava Enrique Molina, este magnífico poeta argentino, cuja poesia, com aquele caudal imagético que é intensamente amazônico, um mergulho na selva do ser, com uma profundidade que não se separa em momento algum do que lhe é exterior, um equilíbrio magnífico alcançado entre o léxico e a vertigem das imagens. Sim, o político é parte de nós, e deve sê-lo com a mesma intensidade do erótico, do místico, enfim, a mesma intensidade orgânica, porque não há metafísica sem seu correspondente orgânico, assim como não há arte que seja verdadeiramente expressiva sem sua consciência de atuação.

AP Sus collages apuestan por un discurso otro alejado de las limitaciones de la disposición tipográfica. Pienso en Estudios de piel (2004) y Alma en llamas (1998) por ejemplo. ¿Cómo se vincula este tipo de imagen, que al fin y al cabo sigue siendo una representación de la escritura, con la palabra poética?

FM A princípio tratava-se de um diálogo entre duas formas de manifestação criativa, porém do ponto de vista do poético. Mesmo quando eu fazia colagens não necessariamente para incluí-las em meus livros, eram sempre pensadas como uma conversa com este ou aquele campo de visão da linguagem poética. Hoje o diálogo permanece. Evidente que ganhou maior cumplicidade, porém com um equilíbrio mais nítido entre o poético e o plástico. As duas linguagens funcionam hoje como representação uma da outra, em igual intensidade. E se representam igualmente estando ambas em um mesmo cenário ou atuando em separado. Penso agora finalmente em fazer uma exposição somente com as colagens, por exemplo, o que antes me parecia algo improvável. Assim como o poema foi buscar para si recursos do teatro, da crônica policial, do romance, as colagens se apropriaram de recursos ligados à escultura e ao vídeo.

AP Alma en llamas (1998) es un libro donde el ser palpita y las pasiones galopan sin menoscabo de la razón e incluso de lo filosófico. Lo trágico y lo lírico también están presentes, sobre todo en el extenso poema titulado “Los tormentos miserables del lenguaje y las seducciones del infierno en los instantes trágicos del amor de Barbus y Lozna”. ¿A qué respondió la escritura de este poema en español? ¿Por qué decidió publicarlo en portugués e incorporarlo a este texto? ¿Cómo se vinculó con el resto de la publicación?

FM A decisão veio da constatação de que o exercício criativo começava a dar sinais de repetição, quando as soluções poéticas davam volta em torno delas mesmas. Escrever em outro idioma forçaria a eliminação desses pequenos vícios retóricos. Foi uma decisão valiosa, que resultou em um acento mais forte dessa relação entre os recursos líricos e trágicos de minha poesia. Este largo poema, “Los tormentos miserables del lenguaje y las seducciones del infierno en los instantes trágicos del amor de Barbus y Lozna”, permitiu uma aproximação maior de meus escritos em relação ao teatro. Foi inclusive decisivo na publicação de um livro intitulado Teatro Imposible (Venezuela, 2008). O poema situa-se nos domínios do amor impossível sob vários aspectos. A parelha que é separada pela morte de um de seus componentes também pode ser uma leitura do mito do Andrógino. O livro Alma em chamas (Brasil, 1998) está armado como um cenário multifacetado dos grandes conflitos existenciais. Supondo a existência de um protagonista único que atravessa todo o livro, as variações se dão na forma de capítulos, passando por dilemas como a perda dos familiares, o amor impossível, os tormentos da linguagem, as fraturas sociais etc.

AP ¿Qué significó escribir en una lengua otra un poema propio y traducirlo luego al idioma materno?

FM Não foi propriamente uma tradução. Como se tratava de um poema meu, pude então alterar passagens em que melhores soluções foram encontradas sugeridas pela nova sintaxe. Além disto, quando fui publicar a versão original, que integra o livro Tres estudios por un amor loco (México, 2007), uma vez mais surgiram novas opções no caso de várias passagens.

AP ¿Por qué traducir, fungir de traductor? ¿En su caso hay algo lúdico en ello, en el acto de trocar las palabras para convertir el texto que es en el que va a ser?

FM Em geral, tradutores tendem a considerar-se, em relação aos autores que estão traduzindo, cúmplices na criação. Não há dúvida que se trata de cumplicidade, embora na maior parte dos casos se trate mesmo de um negócio. O negócio da tradução. Agora, não estou bem certo de que a cumplicidade possa ser entendida no sentido de uma criação paralela, como se a tradução fosse um gênero literário. A diversidade cultural está, sob vários aspectos, fundada na diversidade lingüística. E não me refiro à língua pura e simplesmente, porém a seus matizes e acentos, o que faz com que se distinga o modo de expressar-se de vários povos que falam a mesma língua. Há ainda as distinções de natureza estilística, do grau de experimentação do léxico e da ortografia etc. Muito disto naturalmente se perde na tradução. Muito mais do que os aspectos ligados a ritmos e rimas, por exemplo. Eu me sinto um cúmplice do autor que estou traduzindo mais no sentido de que assim contribuo a reduzir o abismo que o separa de leitores do meu próprio idioma. E o faço com toda a honestidade que a cumplicidade requer. Nada mais. Quando ao aspecto lúdico que mencionas, eu diria que a tradução permite uma intimidade maior com a obra que estamos lendo. Seria algo mais intensamente erótico do que a leitura. Creio que quando traduzimos um texto é quando verdadeiramente vamos para a cama com ele.

AP En cuanto a la relación lengua/arraigo, ¿comparte la postura del novelista carioca Per Johns: “El arraigado es uno con su lengua. El bilingüe es dos y ninguno”?

FM Este é um ardil. Pobre poliglota, o que seria então? (risos) Evidente que a língua nos distingue, nos permite a multiplicidade cultural, por exemplo. Porém a diversidade de caráter percebido dentro de uma mesma comunidade lingüística nos leva a pensar que falta algo na consideração do Per Johns. De uma maneira geral somos dois e nenhum independente da condição bilíngüe. Somos dois e nenhum porque a realidade em nosso tempo, particularmente em nossos países, nos leva a uma condição existencial no mínimo ambígua. A rigor, nos leva a um esfacelamento do caráter. Vivemos em sociedades atônitas que não sabem (mais) dar uma resposta equilibrada à avalanche de ansiedades que nos são cotidianamente impostas. De alguma maneira, o grande exílio hoje se verifica dentro da língua, ou mais: dentro do ambiente cultural em que age cada língua.

AP ¿Cómo se despierta su interés por la traducción? ¿Responde, de alguna manera, a sus vinculaciones con la literatura en español?

FM Sim, eu comecei a traduzir exatamente do espanhol, motivado por uns livros que ganhei de presente cujos autores eram desconhecidos no Brasil. Foi meu primeiro impulso: traduzir alguns poemas para publicar na imprensa em meu país. Não recordo bem se César Vallejo ou Vicente Huidobro ou Oliverio Girondo. Logo surgiram possibilidades de traduzir autores ingleses, italianos e galegos. Aos poucos fui conhecendo melhor o idioma espanhol e, sobretudo, me apaixonando pela diversidade estética de suas literaturas, algo impressionante. Até que passei a traduzir somente do espanhol, já com um propósito distinto, que assumia uma conotação política e me distanciava da condição de tradutor apenas em seu âmbito mercadológico, de contrato editorial. Eu quero recordar aqui uma aventura que foi de grande importância para mim: quando eu morava em São Paulo, na primeira metade dos anos 80 do século passado (ah como é estranho falar em século passado), tive a ousadia de propor a um grande poeta do meu Estado (Ceará), Francisco Carvalho (1927), um exercício de tradução que, a rigor era um exercício de convívio mais intenso com a obra em questão, do livro Altazor, do chileno Vicente Huidobro. Carvalho é um poeta fundamental, cuja poesia foi de grande importância em minha adolescência, de maneira que sua concordância possuía para mim um significado à parte. Ao longo de alguns meses traduzimos os 7 cantos de Altazor, conversamos a respeito etc. Jamais pensamos em publicar o livro. Para nós, o que estávamos ali realizando era um ritual de intensificação de nosso conhecimento do espanhol e da poesia em si. Foi uma valiosa experiência.

AP ¿Desde cuándo y por qué ha establecido vínculos con escritores de habla española?

FM Vamos diversificar o sentido do que chamas “vínculos”. Há o sentido do conhecimento através da leitura, assim como outros: o convívio pessoal, a correspondência epistolar e até mesmo a aproximação por natureza contratual. Na infância não era comum acesso a literatura de língua espanhola, de maneira que demorei muito a conhecer qualquer literatura neste idioma. Seguramente Cervantes foi o primeiro. Porém o impacto maior foi quando li Federico García Lorca. Li Pablo Neruda antes, porém não me causou a mesma impressão. É curioso que eu tenha lido primeiramente, em português, autores que depois foram traduzidos por mim. Dois exemplos: o próprio García Lorca e o cubano Guillermo Cabrera Infante. Outro vínculo fundamental foi de natureza epistolar. Creio que o mais importante destaque aqui é minha extensa correspondência com o crítico espanhol Jorge Rodríguez Padrón, que me ensinou muito a respeito de poesia hispano-americana. A partir deste diálogo pude conhecer muitos autores, dando início a um extenso contato epistolar que define todo o trabalho que sigo realizando. Pela ordem, o último vínculo é o do abraço físico, da troca de olhares, da amizade finalmente conquistada e definida. Este vínculo não é possível sem a presença das viagens. Conheço praticamente todos os países de língua espanhola. E tenho me encontrado com inestimáveis expressões literárias desses países nos diversos encontros internacionais que compartilhamos. É fundamental destacar a existência desses eventos, que permitem o diálogo, a descoberta, a confirmação, a continuidade de uma série de projetos sem os quais nosso abismo cultural seria ainda mais intenso e violento. Ainda me indagas o motivo para tudo isto, para meu vínculo com esta literatura. Embora eu ache que está bastante implícito em nossa conversa destaco que havia uma biblioteca na casa de meu pai, que foi responsável pela minha formação literária em um primeiro momento, e que quando comecei a ouvir nomes da literatura de língua espanhola soavam estranhos para mim, todos desconhecidos. Isto significava uma falha de formação.

AP ¿Cómo circula la poesía de expresión española, sobre todo la latinoamericana, en Brasil?

FM Não circula. A ideia de circulação é o primeiro equívoco que deve ser explicado. Editar e circular são duas coisas distintas. Creio que isto se passa em grande parte do mercado editorial no mundo. Por vezes temos um convênio que permite a edição de um livro. Porém o livro não circula, não há distribuição, ou divulgação ou venda. O autor está publicado no país, e até tecnicamente impedido de que volte a ser reeditado, porém sem circulação alguma. Isto é o que se passa com a grande maioria da literatura de língua espanhola no Brasil, ou seja, à exceção de casos como Jorge Luis Borges, não há circulação. Nada. É preciso insistir neste detalhe: não conhecemos no Brasil a grande literatura de língua espanhola, com sua extensa e intensa diversidade, de épocas, estilos e países. Nada. Algumas editoras se interessam pelo tema, porém há em muitos casos uma imensa dificuldade na negociação de direitos autorais com a família, quando se trata de autores mortos. Há um abismo cultural imenso entre nossos países. Uma possibilidade de se remediar tal situação? Apoio institucional. Não digo apoio financeiro isoladamente, mas sim, sobretudo, apoio na liberação de direitos autorais. A criação de co-edições entre editora brasileira e governo desses países, isto seria brilhante. Já avançamos algo no que diz respeito a uma parceria com Portugal. Há editoras brasileiras interessadas na criação de coleções dedicadas à literatura hispano-americana. Mas precisam de apoio institucional. Há que pagar direitos autorais, tradutores etc. Tudo isto é fundamental.

AP ¿Más allá de las ferias de libros y las bienales de Literatura, hay un espacio dentro del campo cultural brasileño para la literatura escrita en español? ¿La academia brasileña la aborda como objeto de estudio?

FM Não, não temos a menor preocupação com o idioma espanhol, o que inclui sua literatura. Mesmo a atenção para acordos comerciais, acordos de fronteira, eles não consideram a importância do conhecimento da língua. A literatura em si é um objeto absolutamente à parte dentro deste ambiente de negociação de poderes de fronteira. Insisto no termo, porque não me parece que nossos países estejam interessados em uma vital cumplicidade de definição de espaço político de ação comum no sentido de auto-preservação da América Ibérica ou algo similar. O mercado editorial no Brasil tem uma única porta aberta: para o que reza a intempérie dos mercados editoriais na Espanha e Estados Unidos. Esta minha experiência como curador de uma Bienal Internacional do Livro no Brasil me diz – e lamento profundamente ter chegado a tal conclusão – que não há interesse algum entre nossos países por uma aproximação cultural. O governo venezuelano está possuído por uma obsessão de controle continental à qual ele não corresponde senão de maneira impositiva. O governo brasileiro, por sua vez, até hoje não percebeu a importância de um diálogo com a América Hispânica. A Academia, segundo, tua pergunta, é um esteio insignificante, ela não representa nada que não seja a definição de um programa de governo. Acaso imaginas a Academia Brasileira de Letras propondo cursos de língua espanhola e uma série de conferências com autores de língua espanhola? Há isto na Venezuela, em relação a escritores brasileiros? Há um Centro de Estudos Brasileiros na Embaixada do Brasil em Caracas. O que ele tem feito pela difusão da literatura brasileira na Venezuela? Há algo assim na Embaixada da Venezuela em Brasília? O que se tem promovido ali? A relação cultural entre nossos países é meramente retórica, querida. Devo agradecer imensamente aos esforços da Fundación Biblioteca Ayacucho, pela publicação de vários autores brasileiros. Devemos isto aos venezuelanos. Porém as nossas academias, que essencialmente são os nossos governos, não estão interessadas no assunto.

[2010]

[Entrevista concedida a Adlin Prieto. Originalmente publicada na revista virtual El Hablador # 16. Lima, Peru. 10/07/2010. Integra o livro O hábito do abismo (Entrevistas com Floriano Martins), de Márcio Simões (ARC Edições: Fortaleza, 2013).]





NASCENDO TODOS OS DIAS | Entrevista a Manuel Iris



Difícil es hablar de los amigos sin ser injustamente duro. Difícil es hablar de quien se admira sin ser injustamente lisonjero. Por ambos motivos, en lugar de hablar de él, me propongo dejar hablar a Floriano Martins. El presente diálogo es una repetición, ahora sobre el papel, de varias charlas sostenidas en Cincinnati, Ohio, lugar en el que nos conocimos –invitado por el poeta Armando Romero, Floriano fue mi profesor de un curso sobre Vanguardias y Surrealismo en América Latina durante los primeros meses del 2010– y compartimos una gran cantidad de conversaciones que hasta hoy se continúan.
Antes que con su biografía literaria y artística, quiero presentarlo con una anécdota: habiendo visitado la poblada y aleatoria oficina de Armando Romero, llena de ocultos papeles (manuscritos de varios poetas amigos suyos, ejemplares casi únicos de revistas ahora legendarias de todo el continente, libros dedicados por diversos escritores) Floriano se ofreció a ordenarla, y lo hizo hasta el grado de poner en orden alfabético cada uno de los libros. No pude evitar sorprenderme de lo que motivaba su gesto –necesidad de orden, de sistema– y le dije: ¿Por qué te pesa tanto ese desorden, no que eres surrealista? Riéndose contestó: Claro, cabrón. Yo no desordeno, pongo otro orden a las cosas y para eso tienen que estar ordenadas. Además, hay que saber construir lo que se pretende destruir.
Creo que lo anterior da un claro indicio de su talante artístico, su rigurosa fiesta. Por lo demás, sus datos bio-bibliográficas son muchos, pero digo solo algunos: Nació en Fortaleza, Brasil, en 1957. Poeta, editor, ensayista y traductor, se ha dedicado, en particular, al estudio de la literatura hispanoamericana, sobre todo en su poesía. Dirige el Proyecto Editorial Banda Hispánica. Es coordinador de la colección “Ponte Velha”, de autores de lengua portuguesa, de Escrituras Editora (San Pablo, Brasil), lo mismo que de la colección “O Começo da Busca”, de las Edições Nephelibata (Santa Catarina, Brasil). Curador de la Bienal Internacional del Libro del Ceará (2008). Profesor invitado de la Universidad de Cincinatti (Ohio, Estados Unidos). Fue parte del jurado que concedió, en el 2009, el premio de poesía de Casa de las Américas, al poeta Lêdo Ivo. Crítica sobre su obra, así como entrevistas y textos suyos de poesía o sobre música y plástica se han publicado en Brasil y el extranjero. Sin duda, Martins es una de las figuras más importantes del ambiente cultural brasileño contemporáneo.
Aquí dejo, pues, expuesto este diálogo. [MI]

MANUEL IRIS No es secreto que además de poeta eres también narrador, escritor de letras para canciones populares, ensayista, fotógrafo y creador de collages; ni tampoco se ignora que como apreciador del arte eres apasionado del cine, el jazz y la plástica experimental que se extiende del grafiti hasta el comic y la novela gráfica. El rango de tus posibilidades creativas y apreciativas es amplísimo, lo que me lleva a preguntarte ¿has llegado a ello como resultado de una poética personal, o ha sido tu poética personal un derivado de esta diversidad creativo-contemplativa?

FLORIANO MARTINS Mis recuerdos de infancia son un desborde completo en términos de experiencia y contemplación, incluso sin que las dos cosas se separen entre sí. Era como un desafío a la creación. La biblioteca alucinada de mi papá, con sus libros de varios temas y su desorden absoluto. La música distinta que disfrutaban papá y mamá. Los amigos reunidos alrededor de la radio en un primer momento y luego la llegada de la televisión, con la magia de la animación. La colección de fotonovelas de mi mamá con adaptaciones de los clásicos de la literatura, y la colección de comics de mi papá. Las mañanas de domingo en que mi papá me llevaba al cine. Ahí estaba yo naciendo todos los días, creando íntimamente. Mi mejor manera de expresión eran las copias que hacía, en una mezcla irregular de crayón y pasteles, de algunas portadas de novelas: uno debe siempre comenzar como copista, es lo mejor. Así es que mi infancia me ha dado la primera noción, aunque sea por pura intuición, de algo que luego descubriría a través del surrealismo: la intensa relación entre arte y vida. Pero también en esos misterios es imposible saber quien ha llegado primero, si el huevo o la serpiente.

MI Existen artistas que escriben un solo libro aunque hagan muchos pensemos en Roberto Juarroz y su Poesía vertical, o en la compacta obra de Pedro Lastray otros que cierran cada libro en sí mismo, siendo su obra completa un diario de navegación por distintos senderos pienso en Eugenio Montejo, por decir alguien. Visto así ¿cómo concibes tu obra? ¿Es una que se expande, o una sumatoria de haceres diferentes?

FM Yo sé que en la creación busco lo que se pueda llamar de pincelada única, según la definición del maestro Shintao. Creo en la seducción del carácter casi mediúnico de la creación, algo que necesita establecer una relación inmediata entre lo que llevamos adentro y lo que está afuera en deseo intenso de comunicación. Pienso en mi obra como una expresión automática de esa búsqueda. Y jamás pienso solamente en libros. Lo que más estimo ahora, por ejemplo, es justamente salir del libro hacia la plástica, la música, el teatro, lo que sea. Lo que no quiere decir que rechazo al objeto libro, que me sigue encantando, pero señala una búsqueda continua de expansión. Siempre la expansión. Los registros muy repetidos de una obra, lo mismo que la confiada obsesión por nuevos registros, son cosas que pueden dañar los secretos de su realización. Hago una distinción entre la repetición y las variaciones sobre el mismo tema. Sinceramente pienso hoy en la poesía del argentino Roberto Juarroz como algo muy aburrido, lo mismo que el brasileño Manuel de Barros. Sobre todo porque me parece que este abuso en la repetición de un mismo registro puede parecer un facilismo, cierta comodidad frente a la creación.

MI Es claro que los artistas actuales, en cualquier género, se esfuerzan por no ser clasificables y consideran un anacronismo la adhesión a cualquier escuela o ideología estética. Frente a ello te revelas surrealista y, queriéndolo o no, actualizas con ello la noción misma de surrealismo, cuya historia conoces mejor que nadie. ¿Por qué identificarse (adherirse, acaso) a una corriente estética en los escépticos tiempos actuales? ¿Cómo llegaste a ello?

FM Tal vez simplemente como una forma de rechazo a lo que llamas escépticos tiempos actuales. Mis primeras afinidades intelectuales con el surrealismo son fruto del descubrimiento de que en Hispanoamérica se hacía una brillante relectura del surrealismo sin que en nada tomásemos eso en cuenta en Brasil, al mismo tiempo en que allí se elegían como piezas de culto los experimentos de lenguaje, ya en la fase de aburrida repetición. Así, sentí la necesidad de ampliar un poco las posibilidades de lectura. Lo que pasa es que nunca en mi vida he pensado en las cosas solamente para mí, los regalos que recibo son parte de mi mundo y tengo la necesidad entrañable de compartirlos con los demás. No importa la forma de conocimiento, tengo siempre que pasarla adelante. Dos segundos después de haber leído al que fue para mí el primer poeta surrealista en español –no estoy seguro, pero creo que fue el peruano César Moro– pienso en traducirlo y publicarlo, que es una forma de compartir. No creo en la clasificación como un anacronismo. En las artes, muchas escuelas tienen todavía un inmenso potencial de aportes que pueden ser valiosos para los artistas de mi tiempo. Por supuesto lo que señalo no tiene que ver con la adhesión a estas escuelas, sino con tener cuidado de los vicios impuestos a los términos. La vigencia del surrealismo, por otro lado, es algo complejo, porque en mucho se parece a la reproducción poco inspirada de inquietudes pasadas. Hay muchísima mala creación (poesía y plástica) ofrecida como surrealismo que es realismo inconsecuente (risas). Yo no sé qué fijación es esa de imponer al surrealismo una falta absoluta de disciplina.

MI Eres un surrealista que hace sonetos y que gusta de Garcilaso. Eres también un poeta brasileño que conoce la tradición poética latinoamericana escrita en español como pocos poetas que nacieron hablando esa lengua. Por supuesto, conoces al dedillo la tradición literaria en lengua portuguesa. En tu poesía puede verse una hermosa mezcla de estas dos tradiciones, y de la música y la plástica de América y Europa. Pregunto entonces: ¿Te asumes como poeta brasileño, poeta en lengua portuguesa, poeta latinoamericano? O bien ¿de dónde, poéticamente, vienes? ¿Acaso importa?

FM (risas) Es que tenemos una idea equivocada del surrealismo, como si fuera una escuela inconsecuente de improvisaciones. La improvisación, al contrario, es algo que requiere un grado intenso de intimidad con la creación. La escritura automática siempre fue el motivo de toda esa mala lectura del surrealismo. Lo que le importa a toda la gente que no gusta de surrealismo es desautorizarlo por el resultado de algunas obras. Por supuesto que en la creación artística lo que importa es el resultado estético. Pero en el surrealismo, como en cualquier otra circunstancia, hay de todo, lo mejor y lo peor, en términos de resultado. Además, hay esa cosa intensa de la relación entre vida y obra que permite que las malas intenciones digan de un tipo que es mal artista por haber sido mala gente. El mismo surrealismo incurrió en eso con la expulsión, en el período clásico, de muchos de sus grandes artistas, porque Breton los consideraba mala gente.
En Brasil Jorge de Lima y el mismo João Cabral de Melo Neto hicieron sonetos surrealistas. El segundo acabó por rechazar todo esto en su primer libro, que tenía el sugestivo título de Piedra de sueño. Yo no comprendo la pelea de los poetas –pienso que es una trampa que se alimenta solamente de los malos poetas– con las formas. El formalismo, así comprendido en su afinidad con el positivismo, se cumple no por el uso de la forma –al final todo es forma, incluso lo informe y dale filosofía de bodega–, sino por su tratamiento, la obsesión en presentar el mundo simplemente reducido a su forma, sin otra esencia que la forma.
 El surrealismo ha tratado de recuperar las otras posibilidades de esencia de la creación, cuya fuente quemante es la vida y la vida percibida en su multiplicidad, gracias a la presencia del individuo. Y aquí recupero el tema de tu pregunta. Vengo de ese magma de la multiplicidad donde ya no importa mi color, credo o nacionalidad. En mi juventud había una colección que se vendía en quioscos, libritos que contaban un poco de la cultura de cada país, acompañados de un disco con la música y unas fichas con recetas de la culinaria de esos países. La colección se llamaba Pueblos y Países. Yo la hice completa y me encantaba conocer la música y la comida de países los más insólitos para mí. La música de Laos, la comida de México. Era riquísimo conocer todo eso. La primera vez que saqué un pasaporte fue para ir a Panamá. Ya sabía un poco de su música y su comida. La colección tenía entonces su magia que se convertía en realidad. Ya sabes que lo que escribo tiene un poco de todo eso, pero no funciona si no tiene la salsa que se llama Floriano Martins, especial solamente para mi culinaria, mi creación. Seguro que no sirve para más nada.

MI Al leerte se sabe que eres un poeta lleno de palabras, caudaloso y celebrador de la vida, la belleza y el placer. El erotismo es para ti celebración de la existencia y el cuerpo femenino ya en tu plástica, ya en tu poesía es un evento natural como el paisaje o la tormenta. Fuera de lo escrito, personalmente sé que eres un hombre que ríe y que sonríe, que gusta de vivir. Dejando fuera esta clara coherencia entre tú y tu obra, ¿cuál es la relación entre poesía y el mundo? ¿Cómo, poéticamente, te relacionas con la realidad?

FM La vaina tremenda del cotidiano. Me voy a la panadería, tengo buenas relaciones con el gerente del banco –aunque no le pida plata jamás–, cambio de carro cuando es necesario, tengo hoy la suerte de que mis hijos ya están crecidos y bien criados por mí, comparto mi vida con intensa afinidad con mi mujer, pero sobre todo he conquistado una condición valiosa: saber que a la realidad no le gusta mucho ser tratada como tal. Hasta aquí tenemos mi relación con ella, y me parece que lo que quieres saber es sobre el maridaje de mi poesía con ese personaje de la película de terror que se llama realidad, La Realidad (risas). Antes hay que preguntar lo que quiero con la poesía, y la tengo como un ejercicio de provocaciones que no alcanza nada si no despierta en uno la sensación de que le hace falta el piso. La sensación de asombro o desorientación en el arte me parece fundamental. No importa que se trate de un plan místico, sexual, político, sino que la resultante sea esa sensación de que aquí me hace falta algo. Un hoyo, un abismo, algo de mí que no comprendo. Es lo que busco en la realidad del arte, como creador o como espectador. Además la otra, la pobre musa de las películas trash, bueno, eso me recuerda una observación de Francis Bacon al decir que Magritte trastocaba la concepción usual de la realidad de manera que la hacía más perceptible. A veces la realidad está simplemente flotando en el aire, y el arte lo que puede hacer es decirle cuan real es.

MI Antes de ser poeta fuiste músico y siempre has sido un notable lector. ¿Cómo ha cambiado, de antes a ahora, tu relación con tu arte y con el arte en general? ¿Cómo resultan los reencuentros con obras de arte que alguna vez te sobrecogieron al contemplar o crearlas?

FM No me venga con la mala hierba del pasado. La música siempre fue parte de mis obsesiones. En la juventud me creía músico, lo que traigo felizmente al recuerdo por dos razones: la amistad que hice con músicos, algunas la mantengo hasta hoy y son de las más importantes de mi vida, y la vivencia entre ellos, el ambiente, teatros, bares, ensayos, todo eso enriqueció mi vida. Pero el arte es siempre un reflejo de la celebración de la vida. Ya sabemos que he comenzado bien, afortunadamente bien, con toda la improvisada disciplina de la multiplicidad. Ya no recuerdo donde leí a alguien diciendo que no creía en la lectura, sino en la relectura. Bueno, estoy de acuerdo, pero al mismo tiempo no creo en reencuentros, sino en encuentros. Hace poco en Cincinnati estuve frente a una obra de El Greco que había visto en libros por toda mi vida. No puedo decir que haya sido un reencuentro. Cuando estuve en Bilbao hace pocos años dentro de una amplia retrospectiva de Calder, por ejemplo, igual. Es como besar. Es lo que Borges no comprendía: es el mismo pero es otro. Pero también indagas sobre las obras creadas. Mi espíritu crítico comanda la fiesta y la primera sensación que tengo es la de encontrar un error mío. Soy adicto a eso: descubrir errores. Por eso finalmente descubro lo que me ha interesado más en Sade que en Lautréamont: la fijación del primero por desvelar errores.

MI A diferencia de lo que es costumbre de los poetas actuales, jamás te has dedicado a la academia. Sin embargo has sido invitado a la universidad de Cincinnati (EEUU) como profesor residente para dar un curso sobre surrealismo y vanguardias, al lado del poeta Armando Romero. Según sé, esta experiencia con la academia no ha sido dolorosa. ¿Cuál ha sido, pues, la historia de tu distancia con la academia, y cuál es tu evaluación de la experiencia en Cincinnati?

FM Yo no creo en poetas actuales. Los poetas son esencialmente inactuales. La academia no es propiamente dolorosa. A mí siempre me pareció más inútil que dolorosa. Yo creo en el aporte útil a la sociedad del escritor. Cierta vez he protagonizado una pelea, en un periódico en mi ciudad, con gente de la academia porque yo afirmé que esa gente era literalmente financiada por la comunidad y no le retribuía el beneficio de su supuesto saber adquirido. Es la cosa enfermiza de la mentalidad de semidioses. Estados Unidos tiene una particularidad en ese tema. Yo no tengo formación académica, pero tengo mi comprobado saber en el área en que trabajo. Las universidades en Estados Unidos aceptan mi comprobación de saber, valoran la realidad expresa en mi currículo, sin importarles las fuentes de mi conocimiento. Tú sabes que eso es imposible en nuestros países, adictos de las formas más sospechosas de promociones. La experiencia en Cincinnati fue reconfortante en el sentido de que se puede buscar en Estados Unidos otras oportunidades de seminario. La misma UC (University of Cincinnati) podría —como cualquier universidad— mejorar su lectura de la literatura de lengua española, actualizándola en términos de tiempo histórico y también buscando relaciones más estrechas con las culturas hispanoamericanas. La dirección de UC podría mejor invitar su núcleo de maestros a configurar los temas de cada periodo, para que los estudiantes, jóvenes como son y muy interesados en el estudio, descubran el puente posible entre la literatura clásica y contemporánea.

MI Atípicamente, eres un poeta que usa con destreza los medios electrónicos para la promoción de la literatura en general y de tu propia obra. Has fundado y dirigido revistas literarias completamente electrónicas que ahora son un referente en América Latina, y recientemente abriste una nueva cuenta de Facebook por tener ya 5000 personas agregadas en la cuenta regular. Por estos medios y otros muchos eres un gran promotor cultural que además prepara libros, elabora antologías, escribe prólogos etc. ¿En qué momento se puede hacer todo y cómo compaginar con ello las labores del artista?

FM ¿Esto es una propuesta de matrimonio? (risas) La pasión está por sobre el tiempo, es lo que siempre he pensado. Hace pocos días en una película alguien contesta una pregunta de igual naturaleza afirmando que la razón es que no tiene vida personal. Yo creo que siquiera la esquizofrenia puede ser tratada como vida impersonal. Lo peor de nuestro tiempo es el abismo que nos impusieron de que ciertas profesiones llevan una vida impersonal, como los políticos. Tal vez los farsantes son los que llevan una vida más personal que los demás, justamente por la comprensión de los mecanismos de despersonalización. Yo no creo en falta de tiempo. El tiempo es una medida de nuestra relación con el mundo. Si me hace falta el tiempo, es que me hace falta algo en mí. Por supuesto que no pienso en las 24 horas de los relojes.

MI Luego de hablar de medios de comunicación que involucran miles de personas te pregunto algo que jamás desaparece ¿qué hace un artista con su soledad? ¿Cómo es en ti la soledad del artista?

FM Es una dimensión muy peligrosa, especialmente por su ambigüedad. La mano con que se nos regala una cosa puede ser la misma con que se nos toma otra. Hay la frivolidad de la soledad. Hay la angustia de la soledad. Yo creo que nuestro tiempo tiene una idea confusa acerca de la soledad, dada por la estrategia de mercado de llenar la vida de sus clientes de oportunidades… de mercado. Es que vendemos de todo, lo único que hacemos hoy es vender cosas. Para la soledad, pastillas o recreaciones. Pero la soledad es una tecla explosiva en el ser humano. La soledad es un poco como la mamá del individuo. Es lo que creo que más hace falta en el arte actualmente.

MI El problema del tiempo ha sido abordado desde siempre como tópico poético. En tu poesía y en tu plástica se conjuntan la eternidad y el instante en la experiencia erótica, amorosa, siendo la materialización de ésta el cuerpo femenino o la observación del mismo. Sin embargo, quiero preguntarte aquí por otro tipo de tiempo, fuera de la literatura, o acaso dueño de ella: ¿qué opina Floriano Martins que pasará con su obra, cómo será leída su poesía en el futuro? Sobre esto mismo, ¿cómo lees al Floriano anterior? ¿Cómo cambia el tiempo a tu poesía?

FM No cuentes con verme dominado por la trampa de la presunción, querido. Sería absolutamente tonto decir que pasará con mi obra en el futuro. En general tomará el curso de buena parte de las obras, el camino de la desatención. En mi país, sobre todo. Pero no puedo tener ese tema entre mis preocupaciones. Observo lo que ha pasado con los demás, con muchos poetas con distintos grados de importancia, y simplemente no quiero preocuparme con eso. Lo que puedo es tratar de mirar mis exigencias, afinar mis obsesiones, lo que me lleva a buscar mejores definiciones estructurales para mis libros, cambiar versos, rever imágenes etc. La misma experiencia erótica que mencionas, por ejemplo, está poseída por varios fuegos a lo largo de los últimos 15 años, desde su acento místico en un librito publicado en 1992, Sábias Areias (sabias arenas), hasta la relación buscada actualmente de establecer un romance entre la figura y el paisaje.
Pero aquí te cuento una cosa. Este libro, Sabias Arenas, ya en su título nos lleva a una curiosidad. Es que en Brasil ya se puede hablar de una tradición de juego de palabras, trocadillos o canjes irresponsables de sonidos de pronto risibles pero sin aporte crítico o discusión aceptable. Como una broma, pero que puede llegar hasta un grado de influencia que comprometa la comprensión en serio de su objeto. Y ya no sabemos de que reírnos. El chiste tiene un principio, sus reglas, su disciplina. Pero en Brasil tratamos de manera irresponsable al trocadillo, como si fuera la subversión de todo, incluso del mismo trocadillo. Cuando algo llega hasta este punto, lo que se comprende es que ya no sabe nada de sí, y pasa a copiar los manuales… de chistes, de obsesiones, de todo. Si no hay sentido en nada, pasemos a la gran revolución: crear una sociedad absolutamente sin sentido. Todavía no llegamos a eso en Brasil, pero si fuera por nuestros artistas, sobre todo la gente de las letras, ya seríamos pura ficción.

MI Comprendo lo que dices, pero no entiendo cómo salió todo eso del título de tu libro, Sabias arenas.

FM Es verdad, el trocadillo no percibido del título es lo que le da sentido (risas). El adjetivo en portugués (sábias) corresponde al sustantivo (sabbia) en italiano, o sea, es una trampa en que las arenas se mueven por toda parte. Todavía más que un juego de palabras, nos lleva a una relación circular relacionada con la misma estructura del libro, una serie de mantras que asumen la forma de décimas, sugestiva relación entre la lírica de oriente y occidente. Es un libro curioso también porque trata de la conflictiva relación –incluso amorosa– entre el poeta y su madre. Lo que digo es que nada fue comprendido en este libro. Un crítico en España, Jorge Rodríguez Padrón, fue el único a señalar las relaciones aquí referidas. Evidente que no digo que el problema de la realidad brasileña tenga que ver con su mala recepción de mis libros. Mi referencia arriba tiene que ver con cosas que asumen una connotación cada día más grave. Escenario en que nadie me parece interesado en siquiera comentar a respecto.

MI Me consta la existencia de poetas jóvenes que te leen y admiran. Es quizá porque tu actitud poética y vital es plenamente juvenil, fresca, sin dejar de tener una raíz en cada una de las tradiciones de las que tu poesía abreva. A pesar de saber que es un lugar común, no rechazo preguntarte ¿qué consejo darías a los poetas jóvenes?

FM ¿En serio? Reservaste al final de la entrevista la peor impresión que los lectores puedan tener de mí. Lo que soy es toda mi vida. Yo no pienso jamás en el personaje, no llevo una vida en función de él, el tipo que escribe, que es famoso, que es mayor, no importa. Hace 53 años que tengo la misma edad (tal vez un poco menos hoy), lo que quiere decir que acompaño con naturalidad mis altos y bajos, el rostro sincero de cada sensación, todo. Lo mejor que puedo decir a un joven poeta es que si acaso nos encontramos trate de pagar la cerveza.

[2010]

[Entrevista concedida a Manuel Iris. Originalmente publicada em Agulha Hispânica # 4. Fortaleza, julho de 2010. Integra o livro O hábito do abismo (Entrevistas com Floriano Martins), de Márcio Simões (ARC Edições: Fortaleza, 2013).]